Fecha de actualización: Sábado 1ro de octubre de 2016
La enfermedad es, en muchas ocasiones, la consecuencia de no haber sido educados desde pequeños en el cuidado de una buena salud. Y eso es lo que hay que cambiar. Y para hacerlo, para que los dirigentes políticos y públicos promuevan un autocuidado de la salud responsable, hace falta una base científica que avale con metodología y resultados estrategias que sirvan para aprender o reaprender a cuidarnos.
La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo. Y a pesar de que la mortalidad ha ido descendiendo en los últimos 25-30 años, sobre todo en los países con más recursos económicos, actualmente se da la paradoja de que la prevalencia de la enfermedad cardiovascular continúa en aumento. Y esto es consecuencia de los grandes avances que se han producido en la tecnología y en los tratamientos que previenen la mortalidad, pero con un efecto secundario: una terrible carga económica. La solución a esta paradoja está clara: promover la salud y prevenir la enfermedad cardiovascular.
En este artículo se mencionan entre otros aspectos los seis factores de riesgo de infarto: colesterol elevado y diabetes, obesidad e hipertensión arterial, y tabaco y sedentarismo.
El País
Autor: Valentín Fuster
Disponible en:
http://elpais.com/elpais/2016/09/28/opinion/1475072290_304694.html?platform=hootsuite
Consultado el: 01/10/2016