Fecha de actualización: Sábado 7 de enero de 2017
Las personas que se someten a un ’bypass’ gástrico para perder peso tienen más riesgo de desarrollar algún tipo de intolerancia alimentaria o problemas gastrointestinales a largo plazo, según los resultados de un estudio publicado en el último número de la revista ’British Journal of Surgery’.
En la investigación realizada en los Países Bajos, dos años después de la cirugía estos pacientes habían perdido aproximadamente el 31% de su peso corporal pero, en comparación con un grupo control de 295 personas obesas que no se habían operado, estos eran mucho más propensos a sufrir indigestiones y una incapacidad para tolerar múltiples alimentos.