Fecha de actualización: Martes 24 de octubre de 2017
El trabajador, fuera de su horario laboral aunque con el uniforme aún puesto, fue sometido a un test de alcoholemia en un control rutinario, y dio positivo tanto por aire espirado, como en la analítica de sangre que se le realizó a posteriori. Por todo ello, un tras un juicio penal urgente, le fue retirado el permiso de conducir. El mismo día de su retirada, se dio de baja por incapacidad temporal.
La desobediencia continua y persistente, debidamente demostrada, y el fraude, la deslealtad o el abuso de confianza en el trabajo, son infracciones muy graves sobre las que en el caso se ha aplicado de forma proporcionada la sanción de despido. El incumplimiento reiterado de los requerimientos que la empresa le dirigía para que comunicase si era cierto que se le había retirado el permiso de conducir, imprescindible para desarrollar su trabajo, no está justificado solo por el hecho de estar en situación de incapacidad temporal.
Noticias Jurídicas
Consultado el: 24/10/17