Fecha de actualización: Martes 7 de junio de 2022
La lucha contra el fuego en incendios forestales implica trabajar fundamentalmente en temperaturas veraniegas, durante muchas horas, en las que el bombero puede desarrollar niveles altos de calor metabólico. Consecuentemente, la dotación que le protege: casco, vestuario, guantes, botas etc. debería ser ligera, flexible y adecuarse a los riesgos que el bombero puede estar expuesto, de manera que pueda ser efectiva sin causar estrés térmico al usuario.
En la UE disponemos de la EN ISO 15384:2020, que anula y sustituye la EN 15614:2007 y especifica los métodos de ensayo y requisitos mínimos de las prestaciones, solamente para la ropa de protección diseñada para la actividad de los bomberos forestales, excluyendo las protecciones de la cabeza, manos y pies.
En el presente artículo describo la dotación principal que precisan los bomberos forestales (ver figura 1), no solo para el vestuario de protección sino también para los cascos, guantes y botas, con base las normas EN vigentes, puesto que no se dispone de normativa específica para el conjunto.
Vestuario de protección (conforme a EN ISO 15384)
La norma especifica el diseño básico de las prendas protectoras del cuerpo mediante un mono, dos piezas con zona de solapado o varias prendas internas y/o externas que deben usarse conjuntamente (ver figuras 2 y 3). En la tabla A se especifican los requisitos térmicos, mecánicos, ergonómicos y de confort que se exigen para los materiales que constituyen la prenda de protección. Como es preceptivo, las muestras antes del ensayo son acondicionadas mediante un proceso de limpieza (mínimo 5 ciclos), siguiendo las recomendaciones del fabricante. La variación dimensional, tras cinco ciclos de lavado o limpieza en seco, tanto en dirección trama como en urdimbre, no debe exceder del 3%.
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Última visita: 07/06/2022