Fecha de actualización: Martes 23 de diciembre de 2025
Así, en una primera etapa, de 2008 a 2013, el absentismo poco a poco va reduciéndose hasta el mínimo histórico marcado en el tercer trimestre de 2013 del 3,8% en el general y del 2,3% en el IT. A partir de aquí, aunque de forma más o menos contenida, aumenta ligeramente hasta dispararse como consecuencia del covid-19, al pasar del 5,2% de finales de 2019, justo antes del estallido de la crisis sanitaria, al 7% actual. En el caso del absentismo por IT, es decir, el que cuenta con una baja médica, ha pasado del 3,8% de las horas pactadas del último trimestre del 2019 al 5,5% de la actualidad.
Una vez concluida la pandemia, y con los picos propios de una crisis sanitaria, la pérdida de horas de trabajo por la falta del profesional en su puesto de trabajo lejos de suavizarse se ha mantenido en niveles elevados. De hecho, marcó máximos históricos en el primer trimestre de 2022, en un repunte de contagios de covid-19, al llegar al 7,1% en el general y el 5,7% en el IT.
Actualmente, las tasas no están lejos de esos niveles (7% en el general y 5,5% en IT) y, en consecuencia, puede afirmarse que el absentismo prácticamente se ha duplicado desde los mínimos de 2013: la tasa general roza el doble y la de IT supera con holgura esa proporción.
“El absentismo laboral se disparó durante la pandemia y, lejos de remitir una vez superada la crisis sanitaria, se ha mantenido en unos niveles elevados, lo que constituye un problema grave para las empresas españolas, con un impacto directo sobre la productividad y los costes empresariales, y perjudicando la competitividad”, señala Valentín Bote, director de Randstad Research.
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Última visita: 23/12/2025