Fecha de actualización: Jueves 21 de mayo de 2020
El penúltimo debate sobre la capacidad infecciosa del virus SARS-CoV-2, que causa la actual enfermedad pandémica COVID-19, es su capacidad potencial para permanecer viable durante varias horas o incluso días en superficies rígidas, desde las cuales podría transmitirse.
La principal vía de transmisión directa de los coronavirus es a través de las diminutas gotitas de Flügge (mayores de 5 micras), expelidas al hablar, toser y estornudar, que no permanecen en el aire y se depositan inmediatamente en las superficies o en el suelo. A partir de ahí, de forma indirecta, el coronavirus puede transmitirse a través de las manos o de objetos recientemente contaminados.
Un artículo de correspondencia publicado el pasado 18 de marzo en la revista The New England Journal of Medicine intenta despejar las dudas. Utilizando dispositivos nebulizadores que simulaban las gotas creadas al toser o estornudar, los investigadores comprobaron cuánto sobrevivió el virus en cinco condiciones ambientales distintas (aerosoles, plástico, acero, cobre y cartulina) y estimaron sus tasas de descomposición utilizando un procedimiento estadístico.
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Última visita: 21/05/20