Fecha de actualización: Jueves 9 de mayo de 2019
El estrés laboral, provocado por la intensidad del día a día y de las presiones del puesto de trabajo, puede llegar a impactar la salud y bienestar de manera muy negativa.
Si bien es conveniente diferenciar entre estrés positivo (eustrés), cuando la respuesta a ciertos aspectos adversos del contexto laboral se produce de una forma adaptativa; o negativo, cuando ésta respuesta se intensifica y comienza a afectar a la salud física y mental del trabajador, lo cierto es que la prevención del estrés tiene que ser uno de los puntos centrales de la estrategia de promoción de la salud desarrollada desde Recursos Humanos.
En el caso de estrés negativo, tal y como indica la Guía sobre el manejo del estrés desde Medicina del Trabajo de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), tiene un impacto determinante en la salud y bienestar de empleado, así como también en su productividad. De hecho, según el último estudio de Cigna, ‘360 Wellbeing Survey 2019: Well and Beyond’, el 89% de los españoles percibe que el estrés de sus compañeros repercute negativamente en el lugar de trabajo, traduciéndose en una menor productividad (25%) y en una atmosfera negativa (25%).
“Estos datos demuestran que centrarse en la salud psicosocial dentro de la empresa es una gran oportunidad para innovar, ser competitivo y garantizar la sostenibilidad de una organización. Es de vital importancia poner en marcha una estrategia de gestión del estrés que procure atender siempre las necesidades de los trabajadores, motivándoles y aportándoles las herramientas necesarias para que puedan manejar ellos mismos su desarrollo”, indica Ana Romeo, directora de Recursos Humanos de Cigna España y embajadora Humans 4 Health by Cigna.
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Última visita: 09/05/19