Fecha de actualización: Miércoles 15 de abril de 2020
Las nuevas formas de relacionarse entre los trabajadores y con los clientes a las que obliga la crisis sanitaria del coronavirus, la detección rápida de las fuentes de contagio y las funciones que debe cubrir un empleado para sustituir a otro son cuestiones que deberán incorporarse a partir de ahora a la prevención de riesgos laborales en las empresas.
El trato con los clientes va a ser un foco de mayor atención en los próximos meses, además de las distancias entre personas y la detección de las posibles fuentes de contagio con, por ejemplo, la incorporación a los servicios de salud de las empresas de sistemas para diagnosticar la enfermedad.
A estas nuevas formas de relación se sumará la "revaloración" de los puestos de trabajo, ya que cuando se reorganiza un sistema de trabajo que implica cambios importantes se han de analizar los riesgos y elaborar un plan de prevención al respecto.
Sería el caso de las empresas que reduzcan personal y los trabajadores presentes tengan que cubrir las funciones de otros, ya que habrá que prevenirles sobre los riesgos laborales de sus nuevas funciones.
La Vanguardia
Última visita: 15/04/20