Fecha de actualización: Jueves 28 de mayo de 2020
Cuando la primera ministra neozelandesa solicitó a los empresarios de su país que valorasen una semana laboral de cuatro días, muchos españoles asintieron mentalmente con la cabeza.
La idea de cuatro días semanales de trabajo sin reducción de sueldo —una fórmula no tan distinta a aquella semana de 35 horas francesa— hace tiempo que entró en la agenda española. Se proponen medidas como la reducción de jornada en un 20% o a 35 horas sin reducción de sueldo, reducción a cuatro días en centros educativos para favorecer la conciliación y apoyo de las administraciones para mejorar la productividad de las empresas que se sumen a la iniciativa.
En un informe realizado el pasado año a petición del Gobierno británico, se planteaba la pregunta de si es posible una jornada más corta. “La reducción en horas es éticamente deseable, y la gente la desea”, explicaba un economista.
El Confidencial
Última visita: 28/05/20