Fecha de actualización: Miércoles 21 de marzo de 2018
El trabajo y nuestra actividad personal traen estrés a nuestras vidas, donde quiera que estemos y nos dediquemos a la actividad que sea. Algunos de los problemas son “sucesos de la vida” predecibles, otros sin embargo son inesperados. La ayuda justa en el momento adecuado, puede prepararnos para los acontecimientos de la vida y apoyarnos a la hora de enfrentarnos a los retos o a las crisis que se presentan en el día a día, no solo en el entorno laboral sino también personal.
Algunos datos impactantes
Actualmente, según los últimos datos de OSHA, el coste total de los trastornos mentales en Europa, tanto laborales y como no laborales, supera los 240.000 millones de euros al año, de ellos un 43%, 104 millones de euros, se destina a costes directos, como por ejemplo tratamientos médicos, mientras que el 57%, 136.000 millones, son las cifras estimadas por la productividad perdida, incluido absentismo por enfermedad. Estas cifras son un claro signo de la necesidad de contar con herramientas o con planes que nos ayuden a reducir estas cifras y sobre todo, a mejorar la salud laboral.
Una de las herramientas que desde hace ya años se ha demostrado más eficaz es son los PAE (Programas de Ayuda al Empleado), que comenzaron a utilizarse alrededor de 1960 en Estados Unidos en prevención de suicidios y en intervención en situaciones de crisis, y que han convertido, desde entonces, al teléfono en el medio para diseñar diferentes áreas de intervención, siendo su uso promovido por expertos de la salud mental. Son un instrumento de protección y promoción de la salud de los trabajadores, de aplicación individual y complementaria a otras actuaciones colectivas, destinadas a la creación de entornos seguros, saludables y productivos y a cuidar el bienestar en el trabajo, brindando un beneficio social a los empleados e inscribiéndose dentro de la estrategia de RRHH y prevención de riesgos psicosociales.
RRHHdigital.com
Consultado el: 21/03/18