Fecha de actualización: Viernes 12 de junio de 2020
El 99,99% de la carga vírica de coronavirus presente en espacios cerrados y superficies se inactivaría si éstos se sometieran a una temperatura de 56˚C durante 52 minutos o, lo que sería equivalente, a 65˚C durante 7,5 minutos. Es la conclusión principal de un estudio elaborado por investigadoras del IRTA que concluye que la desinfección térmica puede ser una buena alternativa a la química en espacios y superficies con SARS-CoV-2 porque no deja residuos y los espacios y superficies permanecen secos.
El objetivo del estudio era caracterizar la resistencia térmica de los coronavirus para obtener los parámetros necesarios para evaluar la eficacia de un sistema de desinfección térmica frente al SARS-CoV-2.
Hasta ahora, la temperatura que se había tomado como referencia para inactivar los virus como el SARS-CoV-2 es la referencia del coronavirus anterior, el SARS-CoV-1, que se inactiva a una temperatura de 56˚C durante 15 minutos (OMS, 2003). «Por la incertidumbre de la información disponible y la variabilidad entre los diferentes coronavirus, una estimación más segura y conservadora del tiempo necesario para inactivar en un 99,99% la carga vírica (equivalente a las 4 unidades logarítmicas que se exige a los biocidas químicos) sería someter los espacios y las superficies infectados como mínimo a 56˚C durante 52 minutos, o a una combinación equivalente», señalan los investigadores.
Si el objetivo de la desinfección fuera llegar a una reducción del 99,99999% (es decir, 7 unidades logarítmicas) del SARS-CoV-2, por ejemplo, en ambientes con más contaminación clínico o el hospitalario, sería necesario aplicar un tratamiento equivalente a 56˚C durante 90 minutos», puntualiza la investigadora del IRTA.
IRTA
Última visita: 12/06/20