Fecha de actualización: Martes 17 de marzo de 2020
Hoy en día, es más que común el uso de los elementos tecnológicos que todos tenemos a nuestra disposición, como pueden ser: Internet, la telefonía móvil, los robots industriales, el teletrabajo, la “e-conomía”, la sociedad de la información, y un largo etcétera de múltiples dispositivos móviles de que disponemos, y que coadyuban en la producción del llamado tecnoestrés también conocido como síndrome de la fatiga informática.
Esta exposición a las nuevos desarrollos tecnológicos se traduce en manifestaciones tan cotidianas como pueden ser: la ansiedad y el temor ante su uso, la fatiga, el estrés, así como otros trastornos y patologías relacionados con su uso continuado.
A ello, se le debe añadir otra serie de circunstancias descritas en el siguiente artículo, como son: el uso desmesurado, constante y mantenido de estos nuevos medios tecnológicos en el trabajo, los insuficientes periodos de descanso durante la jornada laboral, que impiden desconectar al trabajador del uso de los equipos de trabajo, y al uso cada vez más cotidiano de las nuevas tecnologías en cualquier ámbito, especialmente en los de carácter laboral, doméstico y social.
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Autor: Javier Puyol
Última visita: 17/03/20